Respeto a la dignidad de cada persona

Respeto a la dignidad de cada persona

El respeto a la dignidad de cada persona, como eje y fundamento de todo proyecto. 

El destino universal de los bienes, garantizando condiciones de vida digna para todos.

El bien común, garantizado cuando los derechos humanos son garantizados, respetados y promovidos.

La solidaridad, trabajando por la justicia y la dignidad de las personas más empobrecidas de la tierra.

La subsidiariedad, no imponiendo nuestro modo de ver y hacer las cosas, sino compartiendo con ellos su propia cultura.

El voluntariado y el cooperante como cultura del servicio, como alternativa a la competitividad y el economicismo, para la transformación más justa y solidaria de la sociedad.

La austeridad en los gastos y el consumo, orientada a desarrollar estilos de vida sostenible y respetuosos con el medio ambiente.

La cultura de la paz, construida sobre el diálogo, la reconciliación, la amistad y el respeto por la vida.

La cooperación y coordinación con otras ONG’s para atender a las personas en situación de exclusión, sin distinción de sexo, raza, país o religión.

La independencia de actuación en la sensibilización y apoyo a proyectos de ayuda humanitaria y de desarrollo.

La formación tanto técnica como humana de los voluntarios y cooperantes tanto de ADUYA como de otras instituciones.

La calidad y la profesionalidad en todas sus actividades.

La transparencia en la captación, gestión y administración de los recursos.